Hace tiempo leí en una revista un reportaje en donde se usaba el término "Gold Executive" para referir al modelo de hombre de negocios. Se describe como un tipo fuera de serie, un triunfador, carismático, perturbador, lleno de energía y potencia sexual. El perfecto ejemplar de masculinidad y hombría.

martes, 17 de agosto de 2010

Sex and Power


Es inevitable considerar que el desencadenante y promotor de una larguísima lista de fetiches y fantasías sexuales es en realidad la excitación frente al poder o al abuso del mismo.
¿Podría tratarse de una evasión frente a la opresión? ¿Es la tranquilidad de estar ubicados en un roll prefijado y bien delimitado? ¿Es solo la recreación de nuestra naturaleza salvaje y despiadada? ... No tengo ninguna de las respuestas, solo más y más interrogantes. Quizás una carencia, quizás un anhelo, pero el camino a recorrer hasta atribuir a un objeto o actitud las características de lo que consideramos poderoso o fuerte es terriblemente extraño y arbitrario. ¿Tiene algún sentido vivir este engaño? y peor aún... ¿como no hacerlo?

1 comentario:

iremixed dijo...

Creo que es cierto que hay cierta equiparación del poder y el sexo. s interesante que cuestiones si es "una recreación de nuestra naturaleza salvaje y despiadada", porque denota cierta connotación negativa hacia el sexo y el fetichismo. ¿Una evasión hacia la opresión? Se sabe que las personas que gozan de buen estatus eonómico y social también son seguidores de fetichismos, por lo que no creo que se trate de esto; aunque si por opresión te refieres a la moral judeo cristiana, entonces puede ser un asunto a considerar. ¿Crees que el fetichismo puede ser una forma de enfrentarte a la moral establecida? Sin embargo en ocasiones el fetichismo es parecido a la fé: adoración de un concepto que va más allá del objeto. Pasa lo mismo con las imágenes religiosas, solo que con el fetichismo si es necesario el objeto (o la acción).

Creo que el fetichismo, y sobre todo la equiparación del sexo y el poder es un factor cultural más que instintivo. Ya que si proviene de un instinto, el fetichismo y la relación sexo-poder gozaría de mayor uso. Creo que instintivamente el sexo es algo muy importante, quizás lo más importante (función reproductiva de un animal para perpetuar lae specie)y cuya función principal se ha visto distorsionada con el paso del tiempo. La relación que tiene con el poder (tanto cuando se tiene como si no se está sometido) es el hecho de pensar que si se tiene poder se va a tener sexo. Los seres humanos también elegimos a nuestras parejas sexuales por sus recursos, algunos de una forma más descarcada que otros (físico, inteligencia, recursos económicos). Se que lo simplifico mucho, pero es solo el comienzo de una idea.
Creo que el sentir que tenemos el poder nos excita porque culturalmente lo asemejamos, pero no instintivamente.
La pregunta que me hago es¿Cómo aplicamos esta teoría al sujeto sumiso?

 
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